Ahora las putas vienen a casa

Hoy me gustaría contaros algo que viví hace 4 meses, de cuando se podía viajar y tener libertad en todo…

Pues bien ahí va. Hace cuatro meses estuve de viaje de negocios en Madrid. Y bueno entre tantas reuniones uno termina cansado de estar con tanta corbata pero tengo que reconocer que me estaba poniendo cachondo con varias mujeres en la reunión. Llevaban esas faldas de tubo tan prietas que se les marca cada curva de sus cuerpos… que no pude evitar ponerme cachondo y tener que buscar alivio de algún modo. Habría estado bien hacer una paja, pero no, mi cuerpo necesitaba más que una paja. Necesitaba follar si o si, empotrar a una mujer contra la cama, la pared o donde fuese.

Para aliviar esa calor tan desmesurada en mi polla busqué en Internet putas Madrid y me puse a mirar la cantidad de escorts que había disponibles. Mi polla cada vez que veía alguna chica que me llamaba la atención daba unos buenos latigazos dentro del pantalón intentando zafarse de los calzoncillos y el pantalón de pinza.

Una vez que escogí a la chica que me gustaba, contacté con ella y quedamos en un hotel (ya sabéis, cuando se podía). Si las paredes de esa habitación hablaran… podrían contar mil y una historias, pero no lo hacen os cuento como fue mi aventura con la colombiana marrana con la que follé.

Aún puedo recordar las enormes tetas de la rubia, y su olor. Ese olor tan embriagador que me hizo perder la cabeza. Yo suelo ser un tío que le encanta follar y ser el dominante pero con esta chica de dominante pasé a sumiso en un abrir y cerra de ojos. Nunca había tenido más de una corrida en una sola noche, pero aquel día si que las tube. Nada más entrar a la habitación la chica se tiró directamente a arrancarme los pantalones y los calzoncillos y empezó a comer polla como nunca antes me habían comido la polla. Toda una profesional, la verdad. Porque me dejó la polla limpia como una patena y se tragó un buen vaso de leche bien caliente directamente de la polla a la garganta. Pero no contenta con hacerme perder la cabeza con una mamada me empezó a cabalgar y hacerme sentir como su coño se abría cada vez más y más para mi. Me empotró ella a mi en lugar de yo a ella, y ahí depués de no cuanto tiempo me corrí de nuevo y me quedé de lo más relajado.

Ahora en la actualidad esto es distinto, ahora estoy en Zaragoza, así como la cosa está como está abro Internet y busco putas Zaragoza y vienen a mi casa y me hacen perder la cabeza pero en casa y se van. Cosa que también es de agradecer

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