Porno duro en un puticlub de Valencia

Hace dos noches que me tuve que ir de viaje de negocios a Valencia. Como me sentía algo inquieto decidí salir a pasear y despejarme un poco en la noche. Sabía que necesitaba algo, necesitaba follar. Después de un gran largo paseo seguí bastante inquieto. Así que me dispuse a buscar algún puticlub en Valencia. Cogí la dirección y allí que me fui. Un sitio en el que la noche prometía. Nada más entrar por la puerta y pude sentir los latigazos de deseo en la polla. Había tanta escorts por la sala que no sabía para donde mirar. Se me llenaban los ojos de tetas y culos. Todas las chicas que hay en este puticlub son pura esencia y puro morbo.

Así que para relajarme un poco, me fui a la barra y me puse a tomar una copa. El alcohol entraba por mi garganta con mucha fuerza, es lo que tienen los chupitos. Pero después de eso me pedí un buen ron que me pusiera bien a tono. Que bien me sentó el trago, ahora podía mirar a las chicas y no ser un poseso de querer follármelas a todas a la vez. Como no tenía prisa y la reunión de trabajo ya la tuve ayer… podía follar hasta las tantas sin problema.

susy-colombiana-199x300 Porno duro en un puticlub de Valencia

Para empezar lo hice con una rubia de tetas enorme. Una colombiana que le gusta el sexo tanto o más que a mi. Le dije que queria un reservado con ella y no se lo pensó mucho. Me llevo y ahí pude tener el primer orgasmo de la noche. Esta chica no hizo más que abrirme el apetito. Así que cuando salí del reservado con ella me fuí a por otra copa.

Me puse a buscar cual sería la siguiente chica que me llevaría a la cama. Tenía que pensar en alguna con la que fuese a pasar más tiempo. Ahora iba a tardar más en correrme, así que necesitaba alguna que me gustase aún más que Susy, la chica colombiana.

Después de un buen rato, que me diese tiempo a recuperar mi polla de un buen polvazo con una tremenda puta. Ya había elegido a otra chica. Un impresionante morena de culo respingon y una sonrisa muy picarona. No suelo ser delicado con las mujeres, pero con esta chica creo que mi noche tendría todo lo que necesitaba.

Así que fui hacia ella y le propuse un reservado. Mi miró y a los pocos segundos me cogió por la corbata mal anudada y me llevo a otro reservado aún más picante. Sin mediar palabra alguna ella empezó a desnudarme y se bajo directa a comerme la polla. Yo pensaba que era un sueño pero no, pude sentir todos y cada uno de los lametones que me daba Brenda. Otra colombiana, con sangre muy caliente y con muchas ganas de follar. Me comió el rabo como si se fuese a acabar el mundo y polla no paraba de crecer y crecer. Quería follar ya pero ella no soltaba la polla. Hasta que la moví y empecé a hacer un rico 69. Que delicia de coño!! esta chica lo tiene todo. Cuando yo la puse bien a tono, se arrancó la poca ropa que llevaba, y se subió a cabalgar sobre mi polla.

 

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